El objetivo del equipo de Medicina Intensiva es atender de forma integral a pacientes que se encuentren en situación grave en el momento actual o potencialmente graves y que tengan posibilidad de recuperación. Estos pacientes ingresan en la Unidad de Cuidados Intensivos, conocida a menudo por sus siglas: SMI, UCI, UVI... Esta atención se realiza las 24 horas del día, los 7 días de la semana en colaboración con el resto de especialidades médicas y quirúrgicas y con los servicios de diagnóstico del centro.
Una parte importante del servicio de medicina intensiva está relacionada con la información sobre la evolución clínica del paciente que se le proporciona a él, siempre que sea posible, y a su familia. Se establece de esta forma una comunicación continua procurando el mayor bienestar posible durante el ingreso en la UCI.
La UCI dispone de 12 boxes individuales, separados entre sí por paredes acristaladas que permiten la visualización y observación directa y constante de los pacientes. Este diseño concede a la familia y al paciente una intimidad sin limitar el constante control clínico ni obstaculizar el trabajo de los profesionales. Los boxes están conectados a la central de monitores que permite la visualización continua de todos los parámetros clínicos de los pacientes.
La privacidad que se consigue gracias a los boxes acristalados, con persianas modulables, y la luz natural convierten la Unidad en una sala de hospitalización agradable. Este diseño de la UCI se completó con la reforma del año 2015, reordenando los espacios, optimizándolos contribuyendo no solo al confort, sino también a la seguridad del paciente.
Cada una de estas habitaciones o boxes dispone de un lavabo para poder garantizar una de las medidas más eficaces y sencillas para prevenir la transmisión de infecciones, como es el lavado de manos.
El servicio cuenta además de los siguientes recursos:
- Sala de información a familiares
- Una consulta externa para revisión de los pacientes portadores de marcapasos permanentes con programadores de varias marcas.
- Un quirófano con amplificador de imagen para técnicas que requieran escopia, como el implante de marcapasos transitorios y catéteres de PÎCC (catéteres centrales de inserción periférica).
- Salas de reuniones y despachos para los profesionales del servicio.
- Espacios de almacenaje de material y equipos
- Sala dependiente del servicio de radiodiagnóstico para la implantación de marcapasos definitivos.