Productos milagro: precaución con los mensajes
A estos productos se les atribuyen una serie de propiedades sobre el organismo que no han sido demostradas científicamente, por lo que no están legalmente autorizados para su venta como medicamentos, cosméticos o productos sanitarios.
Como consumidor puede encontrarse en alguna ocasión ante uno de estos productos y es importante que conozca la legislación y las características de estos productos para poder tomar una decisión sobre su compra con unas mínimas garantías:
Recomendaciones generales
Los productos milagro están regulados, de manera que prohíbe determinadas formas de publicidad, promoción y venta de productos, materiales, sustancias o métodos con “pretendida finalidad sanitaria” cuando atribuyen efectos no demostrados o inducen a error. No es una vía para “autorizar” estos productos: si un artículo se presenta como medicamento, producto sanitario o cosmético, debe cumplir su normativa sectorial específica (medicamentos, dispositivos médicos, cosméticos y, en su caso, complementos alimenticios). En este sentido, la ley establece, entre otras, una serie de prohibiciones como:
- Que se anuncien como productos adelgazantes y prometan propiedades específicas contra la obesidad.
- Que se utilice el término “natural” como característica vinculada a efectos terapéuticos o preventivos.
- Que sugieran que su uso o consumo potenciar el rendimiento físico, psíquico, deportivo o sexual de una persona.
- Que utilicen como respaldo supuestas autorizaciones u homologaciones de autoridades sanitarias o se atribuyan propiedades preventivas o curativas frente a enfermedades (por ejemplo, diabetes o cáncer), sin que el producto esté legalmente autorizado como medicamento o dispositivo médico y cumpla las evidencias exigidas.
Además, es importante saber que está prohibida la promoción y publicidad sobre las propiedades curativas y terapéuticas de estos productos, a todos los profesionales médicos y a sus asociaciones cuando ello induzca a error o se incumpla la ley.
Consejos
Es muy recomendable que antes de utilizar cualquiera de estos productos consulte con su médico o farmacéutico. Tenga en cuenta que, aunque los componentes de estos productos sean naturales, podrían producir efectos adversos en el usuario, como alguna alergia.
Recuerde que los productos milagro no son medicamentos. Si lo fueran, necesitarían autorización y evidencia clínica confirme a la legislación de medicamentos; si se presentan como dispositivos médicos, han de cumplir el Reglamento Europeo y marcado CE; si son cosméticos, este Reglamento Europeo; y si son complementos alimenticios, sus alegaciones nutricionales o de salud deben estar autorizadas por la Unión Europea. La mención comercial "de venta en farmacias" no acredita eficacia.
Desconfíe, por tanto, de aquellos productos que prometan, por ejemplo, soluciones milagrosas contra enfermedades para las que aún no se ha encontrado cura o acabar con la obesidad sin hacer dieta.
Es muy importante que confirme que el domicilio social de la empresa que comercializa el producto aparezca completo en el etiquetado. Esta información será de mucha utilidad en el caso de que desee poner una reclamación.
Recuerde que estos artículos se suelen vender por correo, por teléfono o por internet incluyendo alegaciones terapéuticas. Los medicamentos de uso humano solo pueden dispensarse en farmacias (y, en su caso, venta a distancia de medicamentos sin receta por farmacias autorizadas). Si le ofrecen “curas” fuera de esos canales, desconfíe, estos se pueden vender exclusivamente en farmacias.
Para más información, puede consultar más información sobre complementos alimenticios y mitos, falsedades y realidades en alimentación y nutrición.
Fecha de actualización: 30 de diciembre de 2025

