A través de aves enfermas como loros, cotorras, papagayos, agapornis, periquitos, etc. Esas aves cuando están enfermas eliminan Chlamydias al medio ambiente a través de secreciones oculares, excrementos secos, secreciones respiratorias y polvo de las plumas.
Al secarse estas secreciones permanecen en el aire y son aspiradas por las personas, que de esta forma se pueden infectar, o también por contacto directo con ellas.