Desperfecto de chaqueta en la tintorería
El consumidor
Lleva a la tintorería una chaqueta de cuero para su limpieza y, al ir a recogerla, se encuentra con que algunos botones han sido golpeados y arañados. Admite la propuesta de la empresa de asumir el coste de coser unos botones nuevos para reemplazar a los que estaban dañados. Cuando acude nuevamente se encuentra con que la tintorería ha decidido cambiar todos los botones, ya que no había encontrado botones iguales a los originales, con un coste añadido para el consumidor. Además de que no están cosidos en el lugar adecuado. Reclama la devolución de la chaqueta, el abono de los botones y del coste de la limpieza.
La empresa
Afirma no saber cómo se produjeron los daños ni por qué no se le consultó al cliente el nuevo modelo de botones. Por ello, acepta pagar los botones y volver a coserlos en su sitio, pero no admite el abono del servicio de limpieza, ya que este se realizó correctamente.
El colegio arbitral
Analiza el resultado del trabajo de la tintorería, con la chaqueta limpia, pero con rotura en la botonadura, y sin que en el resguardo conste ninguna advertencia de la empresa, por lo que concluye que la tintorería debe devolver al consumidor la chaqueta y abonarle el precio de los botones. Sobre el servicio de limpieza, determina que el cliente pague sólo el 50% del coste total.

